[Crítica] *After Earth:* el momento del retiro para M. Night Shyamalan

Después de la Tierra, la película protagonizada por Will Smith y su hijo Jaden, es una buena razón para que su director de un paso al costado en la industria del cine

Casi ningún crítico entiende como después de dirigir una película aclamada como "Sexto Sentido" M. Night Shyamalan, entró en una debacle continúa en cada uno de sus trabajos posteriores. Si bien "El Protegido" y "Señales", podrían tener un aprobado (con lo justo), porque resultaban "relativamente" originales para su momento en la forma de contar las historias, el resto de los films difícilmente puedan ser considerados obras para recordar.

Tampoco se entiende, como a pesar de esa permanente caída en la calidad de realización (y su mala respuesta en la taquilla), la industria siga convocándolo.

Shyamalan vuelve a estar detrás de cámara, en esta ocasión, de "After Earth" (Después de la Tierra), una apuesta de ciencia ficción simple desde el guión y pésima desde la actuación y producción.

La cinta transcurre en un futuro lejano, en el que los humanos debieron abandonar la Tierra. Will Smith personifica a Cypher Raige un comandante de las tropas espaciales, en una misión para destruir a una criatura salvaje. En la nave, lo acompaña su hijo Kitai.

En el camino, se encuentran con una tormenta de meteoritos, y terminan cayendo en nuestro planeta, mil años después de la partida de los terrestres. Como consecuencia del accidente, Cyper resulta herido (e inmovilizado) y su hijo se embarca en una misión para buscar un artefacto que les permita pedir ayuda.

Esa es la historia, no hay mucho más.

El desempeño actoral de Jaden Smith (el hijo en la vida real de Will Smith), es una clara demostración de cuán cierta es la frase "de tal palo, tal astilla". Jaden es tan malo como su padre, quién pasó los cien minutos de duración de la película con una sola expresión en su rostro. Una sola.

Jaden tiene grandes dificultades para mantener abiertos (de forma natural) los ojos cuando habla y se nota su esfuerzo por evitar mirar a cámara.

Para que un relato pueda ser considerado de ciencia ficción, tienen que unirse ambas palabras: ciencia y ficción. Y en ese contexto, el autor recrea un universo, en el que se describen como sería ese futuro (comúnmente se hace referencia hacia el futuro), con su sociedad, su vestimenta, su arquitectura, etc. etc. etc.

Aquí vemos a la humanidad dentro de cientos de años, en naves súper avanzadas, pero que en su interior sus tripulantes están sentados en un suerte de "sillas" de plástico barato, con materiales similares al nylon y la caña de bambú por todos lados. Es como subirse al último modelo de avión de Airbus o Boeing y encontrarse que los asientos para los pasajeros son unas sillas estilo playero.

Lo mismo sucede con una de las escenas en Nova Palm, el planeta al que la humanidad se trasladó tras dejar la Tierra. Mientras se ve mucha tecnología, en la habitación la cama es una símil hamaca paraguaya.

Varios críticos de Estados Unidos definieron a la película como "un sin sentido". En muchos aspectos, "After Earth" lo es. Su diseño de producción, el desempeño de los actores y la cadencia aletargada del relato, no hacen que sea un título digno del género.

Y a pesar de que no es lo peor de Shyamalan, si el cineasta decide retirarse de la industria, los espectadores estaremos definitivamente agradecidos.